Provincia “Nuestra Señora del Pilar”

España y Francia

La provincia “Nuestra Señora del Pilar” fue erigida en julio de 2010, comprendiendo las fundaciones de España y Francia, que hasta ese momento pertenecían a la provincia de “Nuestra Señora de Loreto”. Bajo la protección de Nuestra Señora que apareció en Zaragoza al Apóstol Santiago, tiene como co-patronos al Arcángel San Miguel y a Santiago Apóstol. En el año 2001 comenzó la presencia del Instituto en España, en el Monasterio “Nuestra Señora del Socorro”, en Güímar, Tenerife. En noviembre de 2002, en la misma diócesis, se fundaba la casa “San Pedro de Betencourt”, en Arico, que atiende varias parroquias de la zona. El primer sacerdote destinado allí fue el p. Benito Lagos (q.e.p.d). En noviembre de 2007 comenzaba la presencia del Instituto en la península, con la fundación en Manresa de la comunidad “San Ignacio de Loyola”, en la diócesis de Vic. Siguieron luego, en ese orden, Santiago de Compostela, Barbastro, Granada. Luego surgió también la de Ibiza.

El 24 de septiembre de 2007 se realiza la primera fundación en Francia, en la diócesis de Frèjus-Toulon, en Le Luc en Provence. En agosto de 2009 se comienza con la fundación en la arquidiócesis de Lyon, estableciendo la casa en Loire sûr Rhone, que se trasladará luego a Ampuis. Atiende pastoralmente dos parroquias, que se extienden por más de 25 km en el margen derecho del Ródano, al sur de la arquidiócesis.

En la actualidad, la provincia cuenta con 9 casas religiosas en 8 diócesis. Siete casas de la rama activa y dos Monasterios Contemplativos. En este momento la conforman las casas ubicadas en Ampuis (“St. Jean Marie Vianney”, Arquidiócesis de Lyon), Le Luc en Provence (“St. Louis Marie Grignion de Montfort”, diócesis de Frèjus-Toulon), Manresa (“San Ignacio de Loyola”, diócesis de Vic), Santiago (“San Pedro Mezonzo”, arquidiócesis de Santiago de Compostela), Granada (“Beato Manuel González”, arquidiócesis de Granada), Arico Nuevo (“San Pedro de Betancourt”, diócesis de Tenerife), Sant Rafel (“Beato José Escandell”, diócesis de Ibiza) y los Monasterios de la rama contemplativa, de Nuestra Señora de El Pueyo (Casa de Formación monástica, en Barbastro-Monzón) y de Nuestra Señora del Socorro (Güímar – Tenerife).

Las 7 comunidades apostólicas atienden en total 17 parroquias (si consideramos las ex-parroquias, como en el caso de Ampuis-Lyon, en que han sido agrupadas antiguas parroquias, suman 22). En las diócesis de Vic y de Ibiza, nuestros sacerdotes son capellanes de centros penitenciarios. En el Monasterio de Nuestra Señora del Pueyo, en la diócesis de Barbastro-Monzón, funciona actualmente la “Casa de Formación Monástica” (teologado) de toda la rama contemplativa del Instituto. Allí los religiosos con intenciones de ingresar en la vida monástica realizan su primera experiencia de vida contemplativa, mientras completan sus estudios teológicos. Sitio web del Monasterio

En la parroquia Saint Joseph de Cannet des Maures (a cargo del Instituto), diócesis de Fréjus-Toulon, funciona la Escuela “Beato Marcel Callò”, con niveles inicial, primario y colegio. Es una obra conjunta con laicos y con las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará. El IVE tiene la tutela de la escuela. Fundada en septiembre de 2010, tiene actualmente más de 80 alumnos. http://institutionmarcelcallo.fr/

Recientemente se ha fundado en la provincia dos sellos editoriales del Instituto: Magthas Ediciones, y MontePueyo Ediciones (obras destinadas a la formación filosófica y teológica en ámbito académico). Por ahora se pueden adquirir online

Anualmente, además de diferentes tandas de Ejercicios Espirituales para religiosos y laicos (superan la veintena cada año), se organizan: - Jornadas de Familias - Peregrinación de Familias - Colonias infantiles Y en 2016, además, la participación en las Jornadas de la Juventud de Cracovia.

Si desea conocer las comunidades y las actividades de esta provincia, puede ingresar a: IVE Pilar

SAN JUAN PABLO II, Ecclesia in Europa, 18: “Se ha consolidado la certeza, clara y apasionada, de que la Iglesia ha de ofrecer a Europa el bien más precioso y que nadie más puede darle: la fe en Jesucristo, fuente de la esperanza que no defrauda,(30) don que está en el origen de la unidad espiritual y cultural de los pueblos europeos, y que todavía hoy y en el futuro puede ser una aportación esencial a su desarrollo e integración. Sí, después de veinte siglos, la Iglesia se presenta al principio del tercer milenio con el mismo anuncio de siempre, que es su único tesoro: Jesucristo es el Señor; en Él, y en ningún otro, podemos salvarnos (cf. Hch 4, 12). La fuente de la esperanza, para Europa y el mundo entero, es Cristo, y «la Iglesia es el canal a través del cual pasa y se difunde la ola de gracia que fluye del Corazón traspasado del Redentor»”.