Delegación “María Reina del Paraíso”

Papúa Nueva Guinea

La primera evangelización de esta tierra comenzó hace casi 60 años, cuando los misioneros Franciscanos y Pasionistas llegaron a la isla. El Instituto del Verbo Encarnado llegó hace 14 años en la pequeña Diócesis de Vanimo en el noroeste, muy cerca de la frontera con Indonesia. Junto con el Obispo, Cesare Bonivento, los padres del IVE fundaron el Seminario Diocesano "San Carlos Borromeo" respondendo a su solicitud.

En 2002 las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará llegaron a Papua Nueva Guinea para ayudar a los padres en su trabajo pastoral. Ellas gestionan el Centro Pastoral preparando material para el catecismo y tienen una casa para niñas con problemas familiares (treinta niñas viven con ellas). Los padres enseñan en el Seminario para preparar los futuros sacerdotes para su ministerio. Es importante formar sacerdotes locales que conocen mejor su pueblo, lengua y cultura, para que puedan hacer lo que un extranjero no puede, especialmente para las numerosas comunidades aisladas en la selva. La enseñanza consiste en aproximadamente 24 temas filosóficos, teológicos y exegéticos.

La parroquia tiene muchas pequeñas comunidades situadas en la costa o en la selva, en la que los misioneros organizan misiones populares, procesiones con la imagen de la Virgen de Lujan y enseñan el catecismo, junto con los voluntarios. Sin embargo, la administración de los sacramentos es la prioridad en un país donde los estándares de vida son muy bajos y todavía hay muchas personas ignorantes en cuanto a la Fe en Cristo. Un apostolado notable ha sido la traducción del Evangelio en Pidgin (el idioma local, una mezcla de dialectos locales y Inglés) que ayudó a la actividad pastoral.